¿Qué es la insuficiencia renal en las mascotas?

 

Todos sabemos que tener una mascota nos cambia la vida, ya que el amor que nos dan es 100% real y siempre estarán para nosotros. Pero no todo son cariños y juegos, también hay que velar por su salud para que se mantengan sanitos, siempre.

Una de las enfermedades que les puede dar a nuestras mascotas, sean perros o gatos, se da a consecuencia de la hipertensión, diabetes o insuficiencia renal (IRC), de la cual hablaremos el día de hoy. La IRC es una de las enfermedades más frecuentes, con una estadística de 0.5 a 1.5% y de 1 a 3% en perros y gatos, respectivamente. Esta enfermedad, si bien se da en edades adultas, cabe la probabilidad de que también se dé en mascotas de poca edad, según sus razas de origen.

Para entender esta enfermedad, debemos empezar por la nefrona, la cual puede llegar a alcanzar una longitud de miles de micras en todo su curso, mientras que su lumen, como parte de este curso, es inferior a las 50 micras de diámetro. Entonces, para cumplir con sus funciones, se debe mantener la permeabilidad del lumen a pesar de su compresión junto con casi un millón de unidades similares en un órgano que tiene menos de 200 gramos de peso.

Con respecto al parénquima renal, este puede verse afectado para una variedad de enfermedades. Por un lado, los cambios patológicos se limitan a los riñones mientras que por otro lado estos están involucrados en un proceso patológico más generalizado pero, para ambos casos, las nefronas se dañan de manera irreversible. Es aquí donde surge una incapacidad de cumplir las funciones renales de manera lenta y progresiva.

El enfoque anatómico de la IRC se da cuando la cantidad de nefronas se reduce y se sustituye el parénquima por tejido conjuntivo. Cuando ocurre una lesión focal o difusa en el riñón, ya sea de manera directa o indirecta,  en las nefronas saludables se produce una hipertrofia y un aumento tanto del flujo sanguíneo como de la filtración, lo que hace que haya dos tipos de lesiones: una por la acción mecánica de la perfusión excesiva de los capilares glomerulares y la otra por el paso de macromoléculas. Estas nefronas se adaptan mediante el aumento de sus funciones de filtración, reabsorción y secreción. 

 

Pero, ¿cómo aparece la insuficiencia renal en las mascotas? Pues debido a la compensación, que es la eliminación de la cantidad obligada de elementos por un número reducido de nefronas, ya que se da en dos formas: aumento de la carga filtrada por nefrona intacta y por la disminución de la absorción o aumento de la secreción en los túbulos. Todo esto tiene el nombre de hipertrofia compensatoria y cuando se alcanza un nivel crítico de pérdida de nefronas, la reserva se agota y es donde aparece la insuficiencia renal.

 

Tanto en perros como en gatos la IRC progresa desde una etapa inicial no azotémica hasta una etapa terminal con síndrome urémico que, lamentablemente, puede terminar en muerte. Esta progresión, en algunos casos, ocurre en cuestión de semanas, mientras que en otros casos la función renal se mantiene estable por periodos más largos, progresando con el paso de los años.

​La evaluación de tu mascota que pueda padecer de IRC incluye varios pasos, detectando en un principio la existencia de la enfermedad evaluando la función renal para confirmar si realmente existe una alteración funcional. Una vez realizado, es necesario una evaluación complementaria para determinar la severidad y verificar la existencia de alteraciones asociadas presentes y cuyo manejo adecuado mejorará la calidad de vida, aumentando la expectativa de supervivencia de tu mascota.

Ahora que ya sabes un poco más de la IRC y su implicancia en mascotas, no olvides llevarlos cada cierto tiempo al veterinario para hacerles sus chequeos respectivos y mantenerlos sanitos y fuertes por mucho tiempo.

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