La Azotemia y manejo de la IRC

En el artículo anterior, ya vimos qué es la IRC y cómo afecta a nuestros engreídos. Ahora que ya tenemos una idea de esta enfermedad, no debemos dejar de lado otro problema que pueden contraer y que está relacionado con la IRC: nos referimos a la azotemia y cómo manejar las IRC.

La azotemia se puede definir como compuestos nitrogenados en la sangre a niveles excesivos, como la urea, la creatinina y otros subproductos nitrogenados, productos del metabolismo celular. Estos niveles excesivos tienen directa relación con problemas renales, lo que ocasiona una incorrecta filtración y depuración de elementos que, a la larga, pueden resultar nocivos (por ejemplo, las toxinas urémicas).

Como la función renal va disminuyendo, estas toxinas se van acumulando progresivamente generando un impacto negativo en los riñones. Cabe resaltar que su concentración paulatina se relaciona con la pérdida de masa renal, esto debido a la hipertrofia compensatoria.

El manejo de la IRC se da para mantener a tu mascota estable, cuidándolos para que tengan una adecuada calidad de vida. Sobre el tratamiento médico, no es que mejore del todo la función renal, sino que la severidad de los signos se reducirá al disminuir la carga renal, que ayuda a frenar a los mecanismos que provocan el fallo. Esto se puede lograr mejorando los signos clínicos de la uremia, reduciendo las alteraciones asociadas al exceso o pérdida de electrolitos, vitaminas y minerales.
¿Cómo lograrlo? Con modificaciones en la dieta, reduciendo el contenido de proteínas, fósforo y sodio y aumentando el contenido de vitamina B, omega 3, omega 6 y densidad calórica.
 
Recuerda siempre realizarles chequeos a tus mascotas si ves que algo no anda bien. De esta manera, los mantendrás siempre sanos, fuertes y felices.

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